
Sin duda una de las cosas más importantes para mi devenir profesional del 2011 y de este 2012 es el Chile VA! que qué es? Bueno es un programa que permite que jóvenes estudiantes, de colegios municipales y particular subvencionados de todo Chile, puedan vivir un aprendizaje en múltiples dimensiones. Está orientado al ámbito de la ciencia y la tecnología, pero como se trata de una experiencia donde compartes día y noche con un grupo proveniente de distintas partes, este pedazo de vida en común resulta relevante en las redes sociales que se forman, y sobre todo en el vínculo de pensar juntos un futuro donde lo vital, lo humano, lo local, lo universal, estelar y lo natural son del todo relevantes.
En el Chile VA! todos los que trabajamos tenemos la certeza de que son los estudiantes los protagonistas. Ellos nos importan de verdad, hasta en los detalles más mínimos. Desde saludarlos todas las mañanas hasta desearles las buenas noches, respetando sus tiempos de autonomía. Nos importa abrirles espacios, que para muchos de ellos estaban vedados, desde viajar miles de kilómetros hasta conocer a destacados científicos que les muestran generosamente cómo ellos llegaron hasta donde están y por qué les apasiona tanto lo que estudian o en lo que trabajan.
Surgen figuras y charlas donde son verdaderos maestros los que hablan, inspiran y hacen que cada participante se cuestione (incluyéndonos a nosotros).
Recuerdo lo impactante que resultó Dante Contreras en el primer Chile VA! No se trataba solo de su extracción social inicial vinculada a un campamento de Lo Espejo, sino de cómo volcó todos sus estudios en economía hacia lo que nos perdemos en términos de crecimiento con la tremenda desigualdad social de nuestro país. El decía que los talentos tienen una distribución normal en la sociedad, por tanto, no dar oportunidades para su desarrollo de manera equitativa, era una pérdida de capital humano gigantesca. También María Teresa Ruiz me impactó con su búsqueda de tesoros por el universo y por la playa.
El segundo Chile VA! tuvo grandes figuras, Maturana, Flores, y también Guillermo Chong, el maestro de la tierra que nos mostraba cómo las piedras le hablaban de la historia de un planeta vivo que solo éramos capaces de ver en una fracción tan ínfima como un quark. En el tercero, en enero del 2012, me cautivó Miguel Nussbaum, un maestro de la tecnología vinculada a la educación. Me maravilló descubrir en él, esa intensidad de probar una y otra cosa en las aulas teniendo la motivación y a los aprendices, también al centro de la experiencia educativa. Y en el cuarto, me sorprendí de descubrir que la ingeniería no había perdido esa magia de antaño de estar realmente ocupando el ingenio para el diseño de grandiosos avances para la humanidad. Las prótesis y las naves espaciales se me aparecían como diseños en equipo con cientos de miles de reflexiones históricas integradas en aplicaciones múltiples, y sin embargo, se valoraba la espectacularidad del diseño del cuerpo humano y de la naturaleza.


Son ya cuatro Chile VA! 555 chilevanenses. Los conozco a todos, aunque hay un grupo al que estoy unida. Son los tutores y el equipo de apoyo. Los tutores son una figura intermedia entre participante y monitor, son chicos que ya han participado de algún CHVA! y que quieren seguir. Aunque la función de ellos es apoyar en el registro gráfico, en las bitácoras y en las actividades, su rol es muchísimo mayor y de importancia transversal. El grupo de tutores y el de apoyo es la conexión entre generaciones de Chile VA!, es el vínculo entre todos los participantes, más allá de su familia, es el corazón del Chile VA! reproduciéndose una y otra vez. Son las figuras visibles de un grupo completo que está detrás y que acompaña las lecturas de las bitácoras, las reflexiones y responde a las dudas de los ansiosos seleccionados que lo único que quieren es que el encuentro parta luego. Son los chiquillos/as aperrados que tejen la red para atrás, que transmiten a sus compañeros las charlas y momentos del Chile VA! como una ventana hacia sus propios campamentos, que le dan sentido a las jornadas de cierre y que invitan al día de la flor, del mensaje o de lo que surja. Y a este grupo es al que me apego y cada final del Chile VA! es del que me cuesta despedirme alegremente con un "que les vaya bien". Son los de la pena buena. De los que he aprendido del vínculo y del desapego. Los quiero mucho. A cada uno: Jordan, Carito, Chihua, Idalmis, Pauly, Ale , Eric, Papo, Axel, Galo, Zeta, Roberto y Maxi. (abrazo).
Me encanta mi trabajo y me gusta compartirlo con quienes también lo gozan y le ven y dan sentido. Gracias, entonces, a los participantes, a los charlistas, a los monitores, pero sobre todo gracias a los tutores y gracias a aquellos con los que hemos compartido el trabajo en el Chile VA! desde sus inicios, especialmente a Camilo, Raúl, Pedro, Papa, Javier, Sandra y Jaime.
Tengo la certeza de que cada vez que ocurre un Chile VA! hay una marca nueva que queda en el mismo universo, un flujo de energía se dispara y cambia absolutamente el curso de todas nuestras vidas. Prepárense porque las generaciones del Chile VA! están entrando a las universidades, a los colegios y a la vida misma y vienen con todo el POWER!














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